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Un roce en una rotonda, un golpe al incorporarse a la autovía, un toque en el aparcamiento. En cuestión de segundos pasas de conducir tranquilo a tener que rellenar un papel del que depende quién paga la reparación y cómo queda tu seguro. Ese papel es el parte amistoso de accidente, también llamado Declaración Amistosa de Accidente (DAA), y la mayoría de los conductores lo rellenan por primera vez justo cuando más nerviosos están.

El problema es que un parte mal cumplimentado puede jugar en tu contra durante meses: retrasa la indemnización, deja tu versión a medias o, en el peor de los casos, hace que la aseguradora te atribuya una culpa que no era tuya. Por eso este generador te ayuda a preparar un relato de hechos ordenado y objetivo que puedes adjuntar al parte oficial o entregar a tu compañía. No sustituye al documento amistoso que firman ambos conductores, pero evita que los nervios te hagan escribir de más (o de menos).

Rellena los campos con lo esencial (fecha, lugar, vehículos, cómo ocurrió y daños visibles) y obtendrás un texto limpio para copiar. Debajo tienes la guía completa casilla por casilla, qué hacer si el otro no quiere firmar, los plazos legales que casi nadie conoce y los errores que más caros salen.

GENERADOR

Declaración de hechos para el parte de accidente

Un relato claro de cómo ocurrió el accidente ayuda a que tu aseguradora resuelva antes. Rellena y genera un texto ordenado para adjuntar al parte.

Esto complementa al parte amistoso oficial (que deben firmar ambos conductores). No admitas culpa por escrito si no la tienes clara; describe solo los hechos.

Qué es el parte amistoso y por qué decide tanto

La Declaración Amistosa de Accidente es un formulario europeo estándar (mismo diseño en toda la Unión) que ambos conductores rellenan y firman cuando hay dos vehículos implicados y están de acuerdo en lo básico de lo ocurrido. Es el documento que informa a las aseguradoras de cómo se produjo el siniestro y, sobre todo, el que sirve para repartir la responsabilidad. No es un simple trámite: en la práctica es la prueba principal de tu versión.

Conviene tener claro un matiz que genera mucho miedo: firmar el parte no significa reconocer que tuviste la culpa. La firma solo confirma que ambos habéis cumplimentado el documento conjuntamente y que estáis de acuerdo en los hechos descritos (fecha, lugar, vehículos, croquis). Quien determina la culpa después es la aseguradora, leyendo las casillas de circunstancias y el dibujo. Por eso lo importante no es negarse a firmar, sino firmar un parte que refleje bien la realidad.

El parte lleva papel autocopiativo con dos hojas: el original y una copia. Da igual quién se quede con cada una, porque el contenido es idéntico. Cada conductor entrega su ejemplar a su propia compañía. Y un detalle que muchos ignoran: una vez firmado, no se puede añadir, tachar ni cambiar nada. Por eso hay que revisarlo entero antes de estampar la firma.

Cómo rellenar el parte casilla por casilla

El formulario intimida por la cantidad de casillas, pero tiene una lógica sencilla. Se divide en tres zonas: una franja superior común a ambos coches, dos columnas laterales (vehículo A a la izquierda, vehículo B a la derecha) y una columna central de circunstancias. Vamos por partes.

La franja superior: datos del siniestro

Aquí van los datos que comparten los dos vehículos: fecha y hora exactas, lugar lo más preciso posible (calle, punto kilométrico, población) y país. En las primeras casillas se marca SI o NO a tres preguntas clave: si ha habido heridos (aunque sean leves), si hay daños materiales a otros vehículos distintos de los dos implicados, y si hay daños a objetos ajenos (una farola, una señal, un muro). Marcar bien estas casillas orienta a la aseguradora sobre la gravedad real.

También hay un apartado para los testigos: nombre, dirección y teléfono. No lo dejes en blanco si había alguien mirando. Un testigo independiente puede desempatar una discusión de versiones cuando las casillas de ambos conductores se contradicen.

Las columnas A y B: tú y el otro conductor

Cada columna recoge los datos de un vehículo. Tendrás que apuntar los datos del tomador o asegurado (quien figura en la póliza), los datos del vehículo (marca, modelo y matrícula), los datos de la aseguradora (compañía y número de póliza, que aparecen en la tarjeta o recibo del seguro) y los datos del conductor en el momento del golpe, que no siempre coincide con el titular. Incluye también el número de carné y su validez.

Hay una casilla para marcar con una flecha el punto de impacto inicial sobre un dibujo del coche, y otra para describir con palabras los daños aparentes. Sé concreto: no escribas «golpe delante», escribe «golpe en aleta y puerta delantera derecha». Cuanto más preciso, menos margen para interpretaciones.

La columna central: las 17 circunstancias

Este es el corazón técnico del parte y donde más gente se equivoca. Son 17 supuestos que describen maniobras habituales (estaba estacionado, arrancaba, salía de un aparcamiento, entraba en una rotonda, cambiaba de carril, adelantaba, giraba a la derecha o izquierda, marcha atrás, no respetó una señal de prioridad, etc.). Cada conductor marca solo las casillas que describen su propia maniobra justo antes del impacto.

Al final de cada columna hay que anotar el número total de cruces marcadas. Este control existe para que nadie añada casillas después de firmar. Revisa que el número coincide con las cruces reales antes de cerrar el documento. Marcar casillas que no corresponden, aunque sea «para acelerar», es uno de los fallos que más se vuelven en contra: la aseguradora investiga y las contradicciones entre lo marcado y el croquis levantan sospechas.

El croquis: el dibujo que vale más que mil palabras

Debajo de las circunstancias hay un recuadro en blanco para dibujar cómo fue el accidente. No necesitas talento artístico: representa las calles o carriles, la trayectoria de cada coche con una flecha, el punto de colisión y elementos relevantes como señales, semáforos, línea continua o discontinua, pasos de peatones o rotondas. Identifica cada vehículo con su letra (A o B). Un croquis claro es a menudo la prueba que decide la culpa, así que tómatelo en serio.

Los 6 datos que debes recoger sí o sí en el lugar

  1. Matrícula del otro vehículo. Si solo pudieras apuntar una cosa, que sea esta. Permite rastrear al conductor y su seguro.
  2. Compañía y número de póliza del contrario. Aparecen en su tarjeta del seguro o recibo.
  3. Nombre, DNI y teléfono del otro conductor. Confirma que quien conducía coincide con quien firma.
  4. Fotos. Daños de ambos coches, posición final antes de mover nada, matrículas, señales y estado de la calzada.
  5. Testigos. Nombre y teléfono de cualquiera que viera el golpe y no vaya en ninguno de los coches.
  6. Hora y ubicación exactas. El GPS del móvil te da coordenadas si dudas del punto kilométrico.

Describe hechos, nunca repartas culpas

La regla de oro al rellenar cualquier parte es contar lo que pasó, no interpretar de quién fue la culpa. Frases como «fue culpa mía», «lo siento» o «no le vi» escritas en el documento pueden interpretarse como una asunción de responsabilidad de la que luego es muy difícil salir. La culpa la valora la aseguradora a partir de las casillas y el croquis, no de tus disculpas por educación.

Esto no significa mentir ni ocultar. Significa ceñirte a datos objetivos: por dónde circulabas, a qué velocidad aproximada, qué maniobra hacía el otro vehículo, dónde se produjo el impacto. Si no tienes claro quién tuvo la responsabilidad, describe solo los hechos y deja el reparto de culpa a la compañía. Y si el otro conductor intenta que reconozcas algo que no hiciste, no firmes esa versión.

Qué hacer si el otro conductor no quiere firmar

Es una de las situaciones que más angustian, pero tiene solución y no te deja indefenso. Nadie está obligado a firmar un parte amistoso, y precisamente por eso existen alternativas con incluso más valor probatorio.

Lo primero es intentar el diálogo tranquilo: explícale que firmar les conviene a ambos para agilizar el papeleo con las aseguradoras y que la firma no equivale a admitir culpa. Si aun así se niega, tienes derecho a llamar a la Policía Local (si el accidente es en zona urbana) o a la Guardia Civil (en carretera fuera de poblado). Los agentes mediarán y levantarán un atestado, que sustituye al parte amistoso y suele pesar más a la hora de determinar responsabilidades.

Aunque el otro se marche o se niegue en redondo, rellena tú tu propio ejemplar del parte con todo el detalle posible y entrégalo a tu compañía. Anota su matrícula, haz fotos y recoge testigos. Las aseguradoras tienen mecanismos para tramitar siniestros sin parte firmado: analizan tu información y contactan con la compañía del contrario. Si el conductor se da a la fuga y no consigues identificarlo, entra en juego el Consorcio de Compensación de Seguros, que cubre determinados daños cuando el responsable es desconocido.

El plazo legal que casi nadie conoce: 7 días

Aquí hay un dato que puede ahorrarte disgustos. El artículo 16 de la Ley 50/1980, de Contrato de Seguro, obliga al asegurado a comunicar el siniestro a su compañía en un plazo de siete días desde que tuvo conocimiento del mismo, salvo que la póliza fije un plazo mayor. Es un plazo que se cuenta desde el accidente, no desde que decides reclamar.

Ahora bien, conviene entenderlo con matices para no asustarse de más. Los tribunales han aclarado que comunicar tarde no hace, por sí solo, que pierdas la indemnización. Lo que permite la ley es que la aseguradora reclame los daños y perjuicios que ese retraso le haya causado, y solo puede negarse a pagar si concurre dolo o culpa grave. Aun así, no juegues con fuego: avisar dentro de plazo evita discusiones y acelera la gestión. Da parte cuanto antes, aunque todavía no tengas todos los papeles perfectos.

Parte amistoso frente a atestado policial
AspectoParte amistoso (DAA)Atestado policial
Quién lo elaboraLos propios conductoresPolicía Local o Guardia Civil
Cuándo se usaAcuerdo entre partes y daños levesHeridos graves, desacuerdo, fuga o alcohol
Valor probatorioAlto si está bien rellenado y firmadoMuy alto, informe oficial con pruebas técnicas
Firma necesariaDe ambos conductoresNo requiere firma de los conductores
CosteGratuitoGratuito para el ciudadano

Cuándo es obligatorio llamar a la policía

El parte amistoso funciona muy bien para los golpes cotidianos con daños materiales leves y acuerdo entre las partes. Pero hay situaciones en las que no basta y conviene o toca avisar a la autoridad. Debes llamar cuando haya personas lesionadas (sobre todo si son graves o alguien ha fallecido), cuando no hay acuerdo sobre cómo ocurrió el accidente, cuando el contrario se niega a firmar o se da a la fuga, o cuando sospechas que alguno de los implicados está bajo los efectos del alcohol o las drogas.

La referencia territorial es sencilla: Policía Local en ciudad y Guardia Civil en carretera. Que acudan y levanten atestado no siempre está garantizado en golpes menores sin heridos, pero cuando hay lesionados o discrepancia grave, su informe se convierte en la pieza clave para reclamar.

Accidente sin contrario o con daños solo tuyos

No todos los siniestros implican a otro coche. Si te empotras contra un bordillo, un poste o un animal, o si te encuentras el coche rayado en el parking sin nota ni testigos, el parte amistoso no aplica porque no hay una segunda parte con la que acordar nada. En estos casos das parte directamente a tu aseguradora y describes los hechos con el mismo rigor: fecha, lugar, cómo ocurrió y fotos de los daños.

Aquí entra en juego el tipo de cobertura que tengas contratada. Un seguro a terceros básico no cubre los daños propios cuando el culpable eres tú o no hay contrario identificable; para eso necesitas coberturas de daños propios o un todo riesgo. Antes de dar el parte, valora si el importe de la reparación compensa frente al posible efecto en tu prima, porque a veces sale más a cuenta asumir un arreglo pequeño por tu cuenta.

Los errores que más caros salen

La mayoría de los problemas con un parte no vienen de mala fe, sino de las prisas y los nervios. Estos son los fallos que con más frecuencia perjudican al conductor.

No dibujar el croquis

Es el error más común. Sin croquis, o con uno confuso, la aseguradora reconstruye el golpe a ciegas y puede no darte la razón.

Escribir que fue tu culpa

«Lo siento» o «no le vi» sobran. Describe la maniobra, no repartas responsabilidades por educación.

Marcar casillas de más

Cruzar supuestos que no ocurrieron para ir rápido genera contradicciones con el croquis que la compañía detecta.

Firmar sin releer

Tras la firma no se puede cambiar nada. Comprueba datos, casillas y el número total de cruces.

Dejar la matrícula sin apuntar

Si el otro se marcha y no tienes su matrícula, rastrearlo se vuelve casi imposible.

No hacer fotos

La posición de los coches antes de moverlos es una prueba que después no se puede recuperar.

Qué pasa después: tu prima y el reparto de culpa

Una vez entregado el parte, la aseguradora abre el expediente y valora las responsabilidades. Puede resolver que la culpa fue del contrario (te reparan sin coste y sin penalización en tu historial), que fue tuya, o que hay concurrencia de culpas (reparto al 50 % u otra proporción). Ese resultado influye directamente en tu bonificación por no siniestralidad: los partes con culpa suelen encarecer la próxima renovación, mientras que los partes en los que eres el perjudicado no deberían penalizarte.

Por eso, antes de dar parte por un golpe menor, merece la pena echar cuentas: si la reparación es barata y la culpa es tuya, a veces el arreglo por tu cuenta sale más económico que la subida acumulada de la prima durante los próximos años. Es una decisión que depende de tu franquicia, tu clase de bonificación y el importe del daño.

Dudas habituales sobre el parte de accidente

¿Firmar el parte significa que reconozco la culpa?
No. La firma solo confirma que ambos habéis rellenado juntos el documento y que estáis de acuerdo con los hechos descritos. La culpa la determina la aseguradora leyendo las casillas y el croquis.

¿Cuánto tiempo tengo para dar parte a mi seguro?
El artículo 16 de la Ley 50/1980 de Contrato de Seguro marca siete días desde que conoces el siniestro, salvo que tu póliza amplíe ese plazo. Comunicarlo tarde no anula sin más la indemnización, pero puede complicar la gestión, así que avísa cuanto antes.

¿Qué hago si el otro conductor no quiere firmar?
Rellena tu propio ejemplar con todo detalle, apunta su matrícula, haz fotos y recoge testigos. Puedes llamar a la Policía Local o a la Guardia Civil para que levanten un atestado, que sustituye al parte y suele tener más peso.

¿Puedo corregir un parte después de firmarlo?
No se puede modificar el documento firmado. Si detectas un error grave, no lo taches: comunícaselo por escrito a tu aseguradora aportando fotos, testigos y tu versión de los hechos lo antes posible.

¿Sirve el parte si solo hay un vehículo implicado?
El parte amistoso está pensado para dos coches. Si el daño es contra un objeto (poste, bordillo) o no hay contrario, das parte directamente a tu compañía describiendo los hechos, y la cobertura dependerá de tu póliza.

¿Es obligatorio llevar el parte en el coche?
No es obligatorio por ley, pero es muy recomendable guardar un ejemplar en la guantera. Tenerlo a mano evita improvisar en el peor momento y agiliza recoger los datos correctos.

¿Y si hay heridos, aunque sean leves?
Marca la casilla de heridos en el parte y valora llamar a la policía. Con lesionados es preferible que exista un atestado, y los daños personales tienen un tratamiento y unos plazos de reclamación distintos de los materiales.

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Un parte bien hecho es tu mejor abogado

En un accidente, la diferencia entre cobrar sin problemas y pelear durante meses no suele estar en la gravedad del golpe, sino en cómo quedó recogido en el papel. Rellenar el parte con calma, describir hechos y no culpas, dibujar un croquis claro, apuntar la matrícula y hacer fotos son gestos de dos minutos que valen mucho más que cualquier discusión posterior. Usa el generador de arriba para dejar tu versión ordenada, guarda un parte en la guantera y, cuando llegue el momento, actúa con cabeza fría. Para el detalle oficial del formulario y tus obligaciones puedes consultar la DGT, la patronal UNESPA y el texto de la Ley 50/1980 de Contrato de Seguro en el BOE.

Contenido revisado en septiembre de 2026. Guía informativa e independiente; para tu caso concreto confirma siempre las condiciones en tu póliza o con la aseguradora.

Fuentes y dónde comprobarlo

Las normas y los plazos cambian. Antes de actuar, contrasta los datos con la fuente oficial y con las condiciones de tu póliza:

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Redacción Asegurazo
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