Cuando te lesionas en un accidente de coche del que no tienes la culpa, la ley española pone precio a cada día que tardas en recuperarte y a cada secuela que te queda. Ese "precio" no lo decide la aseguradora a ojo: lo marca el baremo de tráfico, un sistema de tablas oficiales que se actualiza cada año. Saber cómo funciona es la diferencia entre aceptar la primera cifra que te ofrecen y reclamar lo que de verdad te corresponde.
La calculadora de arriba te da un primer orden de magnitud del perjuicio temporal, es decir, lo que se indemniza por los días que estás de baja o con molestias. Es la parte más fácil de estimar y suele ser la base de las lesiones leves, como el clásico esguince cervical. Introduce tus días de hospitalización, tus días sin poder trabajar y tus días con molestias, y verás una horquilla aproximada al instante.
Ahora bien, una indemnización real es mucho más que días. Debajo te explicamos en detalle los tres grandes bloques del baremo (perjuicio temporal, secuelas y perjuicio patrimonial), cómo influye tu edad, qué pasa con los grandes lesionados y los fallecimientos, y sobre todo cómo se reclama paso a paso frente a la compañía. Un dato para empezar: en 2026 las cuantías del baremo subieron un 2,9% respecto al año anterior, así que un accidente idéntico se indemniza hoy más que en 2025.
Indemnización orientativa por lesiones de tráfico
El baremo de tráfico indemniza los días que tardas en curarte según cómo afectan a tu vida. Estima el perjuicio temporal (los días de recuperación).
Introduce los días de recuperación.
Muy orientativo, solo el perjuicio temporal. Las secuelas permanentes se valoran aparte por puntos y requieren informe médico. Para una reclamación real, acude a un perito o abogado.
Qué es el baremo de tráfico y por qué existe
El baremo es el sistema legal que traduce un daño físico en una cantidad de dinero. Su norma de referencia es la Ley 35/2015, de 22 de septiembre, que reformó a fondo cómo se valoran los daños personales en accidentes de circulación. Antes de esa ley cada juzgado podía valorar de forma muy distinta una misma lesión. Desde 2016 hay tablas comunes, criterios médicos claros y una actualización anual obligatoria, de modo que dos personas con el mismo daño cobran cifras parecidas vivan donde vivan.
La lógica de fondo es sencilla: se indemniza para reparar, no para enriquecer. Por eso el baremo separa lo personal (el daño a tu cuerpo y a tu calidad de vida) de lo patrimonial (el dinero que pierdes o gastas por culpa del accidente). Cada año, la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones publica en el BOE una resolución que actualiza todas las cuantías según la evolución de los precios. La de 2026 aplicó una subida del 2,9%, ligada al IPC del ejercicio anterior.
Este baremo se aplica a los accidentes con un vehículo a motor implicado. Para que puedas cobrar, la clave es que no seas tú el responsable (o que no lo seas del todo): quien paga es la aseguradora del vehículo culpable, a través de su seguro obligatorio de responsabilidad civil.
Los tres bloques que forman tu indemnización
Casi cualquier reclamación por lesiones se construye sumando tres partidas. Conocerlas te ayuda a detectar si la oferta de la compañía se ha "olvidado" de alguna, que es el error más caro para la víctima.
1. Perjuicio personal por lesiones temporales. Compensa el periodo que va desde el accidente hasta que sanas (lo que médicamente se llama estabilización). Es lo que estima la calculadora de arriba. 2. Perjuicio por secuelas. Compensa lo que te queda de forma permanente cuando ya no vas a mejorar más. 3. Perjuicio patrimonial. Compensa el dinero real: gastos médicos, desplazamientos y el lucro cesante, esto es, lo que dejas de ingresar por no poder trabajar. En lesiones leves este bloque es pequeño; en grandes lesionados puede ser la parte más importante.
El perjuicio temporal: cómo se cuentan los días
El perjuicio temporal se calcula multiplicando cada día de recuperación por un importe que depende de cuánto te limita la vida ese día. El baremo distingue un perjuicio personal básico, que se paga por todos y cada uno de los días que tardas en curarte, y un perjuicio personal particular que se suma cuando la limitación es mayor. Cuanto más grave es el día, más vale.
La ley define varios grados según el grado de pérdida de calidad de vida: básico, moderado, grave y muy grave. La hospitalización se considera el escalón más alto porque implica ingreso. Un día impeditivo es aquel en el que no puedes desarrollar tu actividad esencial (por ejemplo, ir a trabajar), y un día básico es aquel en el que ya haces vida más o menos normal pero todavía arrastras molestias o rehabilitación. La calculadora usa esta lógica clásica de hospitalización, impeditivos y básicos para darte una cifra rápida.
| Tipo de día de recuperación | Qué significa | Importe diario orientativo 2026 |
|---|---|---|
| Muy grave / hospitalización | Ingreso hospitalario o pérdida total temporal de autonomía | ~130 € |
| Grave | No puedes hacer la mayor parte de tus actividades esenciales | ~98 € |
| Moderado | Pierdes parte de tu actividad habitual (a menudo, no trabajar) | ~68 € |
| Básico | Molestias que no impiden tu vida diaria normal | ~39 € |
Cifras aproximadas para 2026 (subida del 2,9%). Los importes oficiales se publican cada año en el BOE mediante resolución de la DGSFP. Verifica siempre la cuantía vigente en dgsfp.mineco.gob.es.
Un ejemplo sencillo para entenderlo. Imagina un caso habitual de esguince cervical: 3 días con molestias fuertes que impiden trabajar (moderado) y 40 días de recuperación con molestias leves (básico). Solo con la parte básica ya rondarías los 1.500 euros, y sumando los días moderados subirías bastante más. Verás que la calculadora te da una horquilla, no una cifra exacta, porque el grado real de cada día lo fija el informe médico, no tú.
Las secuelas: el sistema de puntos y la edad
Aquí está la partida que más dinero mueve en lesiones serias y también la que menos gente entiende. Una secuela es todo lo que te queda de forma permanente cuando ya no vas a mejorar: una limitación de movilidad, una cicatriz visible, una pérdida auditiva, un dolor crónico. El baremo asigna a cada secuela una horquilla de puntos según su gravedad, y un médico perito decide dónde cae tu caso dentro de esa horquilla.
Los puntos no se convierten en euros con una regla plana. Intervienen tres variables: cuántos puntos tienes, qué edad tenías el día del accidente y el valor del punto según las tablas de ese año. La edad importa mucho porque una secuela acompaña más años a una persona joven, así que la misma lesión se indemniza más cuanto más joven eres. A modo orientativo, con el baremo 2026 una secuela de 2 puntos podría suponer alrededor de 2.300 euros para un niño y algo menos de 2.000 euros para una persona de 50 años.
El sistema además es progresivo: el valor de cada punto crece cuando se acumulan varios. Un punto aislado puede valer unos 1.000 euros, pero cuando alguien reúne veinte puntos cada punto pasa a valer una media claramente superior, y en secuelas muy graves el valor por punto supera con holgura esa cifra. Por eso en lesiones importantes la valoración pericial correcta lo cambia todo: cada punto de más o de menos se traduce en miles de euros.
Existen además perjuicios particulares que se suman a las secuelas: el daño estético (valorado también por puntos, aparte del funcional), el perjuicio moral por pérdida de calidad de vida y, en casos graves, el perjuicio a familiares. Ninguno aparece en una calculadora rápida, y ese es justo el motivo por el que las ofertas iniciales de las compañías suelen quedarse cortas en los casos con secuelas.
El perjuicio patrimonial: gastos y lucro cesante
Este bloque compensa el dinero de verdad, y se divide en dos ideas. El daño emergente son los gastos que te ha provocado el accidente: asistencia sanitaria, medicación, rehabilitación, prótesis, órtesis, desplazamientos a las consultas e incluso reformas en casa o ayuda de una tercera persona en los casos más graves. El lucro cesante es lo que dejas de ganar por no poder trabajar, tanto durante la baja como, si la secuela te incapacita, en el futuro.
En una lesión leve el patrimonial suele ser modesto: unos taxis, unas sesiones de fisioterapia y poco más, siempre con facturas que lo respalden. En un gran lesionado, en cambio, esta partida se dispara. La ley reforzó especialmente la reparación de quien queda con discapacidades que exigen apoyos intensos, e incluye gastos futuros de asistencia sanitaria, adaptación de vivienda y vehículo, y la ayuda de tercera persona durante años. Ahí la diferencia entre una valoración correcta y una mediocre puede rondar cientos de miles de euros.
Consejo práctico que repiten los especialistas: guarda todos los tickets y facturas desde el primer día, aunque parezcan pequeños. El daño emergente solo se cobra si se justifica, y reconstruirlo meses después es casi imposible.
Fallecimiento: quién cobra y cuánto
Cuando el accidente causa la muerte de una persona, el baremo no indemniza "al fallecido" sino a sus perjudicados, y reconoce cinco categorías: cónyuge o pareja de hecho, hijos, padres (ascendientes), hermanos y, en ciertos casos, allegados con una convivencia estrecha. Cada categoría tiene una cantidad base propia, que se ajusta por circunstancias como la edad de la víctima, los años de convivencia o si había hijos menores.
A título orientativo, con el baremo 2026 la cantidad base de un cónyuge viudo por los primeros años de convivencia se sitúa en torno a los 117.000 euros, y una cifra base similar corresponde a un hijo menor. A esa base se le añaden perjuicios particulares (por ejemplo, el fallecimiento del único progenitor de un menor) y el perjuicio patrimonial, que incluye tanto gastos como el lucro cesante de quienes dependían económicamente de la víctima. Es la parte del baremo con más matices, y donde el asesoramiento profesional resulta casi obligado.
El esguince cervical y las lesiones de menor entidad
El latigazo o esguince cervical es la lesión estrella de los accidentes urbanos, y también la más discutida. Desde la Ley 35/2015, estos traumatismos menores de la columna (cervicalgia, contracturas, lumbalgia leve) tienen reglas especiales en su artículo 135. La idea es evitar el fraude sin castigar a la víctima real: solo se indemnizan si un informe médico concluyente acredita que la lesión existe y que es compatible con la mecánica del accidente.
En la práctica esto significa cuatro cosas. Primero, acude a urgencias cuanto antes y describe bien tus síntomas, porque el criterio cronológico (que los síntomas aparezcan pronto) pesa mucho. Segundo, sigue el tratamiento y la rehabilitación que te pauten, para que quede registro. Tercero, la mayoría de esguinces curan sin secuela y se indemnizan como perjuicio temporal (los días que hemos visto arriba). Y cuarto, para que quede una secuela permanente por dolor cervical hacen falta pruebas y una justificación médica sólida, porque el baremo lo admite solo de forma excepcional.
Cómo se reclama paso a paso
La reclamación tiene un camino marcado por la ley, y conocerlo evita perder derechos por desconocimiento. Este es el recorrido habitual.
Documenta el accidente. Rellena el parte amistoso, haz fotos y anota testigos. Si hay lesiones, ve a urgencias el mismo día y guarda el informe.
Reclamación previa a la aseguradora. Comunica por escrito a la compañía del responsable que reclamas, con tus datos y los del siniestro. Este paso es obligatorio y activa los plazos.
Alta y estabilización médica. No cierres la valoración hasta que el médico confirme que ya no vas a mejorar. Antes de eso no se conocen las secuelas.
Oferta motivada. La aseguradora dispone de tres meses para ofrecerte una cantidad justificada, o una respuesta motivada si rechaza pagar (artículo 7 de la LRCSCVM).
Negociación o vía judicial. Si la oferta es baja, puedes rechazarla, aportar tu propio informe pericial y negociar. Si no hay acuerdo, queda la reclamación judicial.
La oferta motivada merece un apunte porque protege mucho a la víctima. La compañía debe explicar con qué criterios calcula la cifra y qué informes usa, y no puede condicionar el pago a que renuncies a reclamar más si esa oferta se queda corta. Si la aseguradora no responde en plazo o lo hace mal, se expone a pagar intereses de demora, que pueden ser elevados. Puedes leer el texto en boe.es.
El papel del perito y del abogado
Aquí está la asimetría de fondo: la aseguradora tiene sus propios médicos y abogados, y su oferta la calculan ellos. El perito médico independiente es quien traduce tus lesiones en días y puntos de forma objetiva, y su informe es la prueba que sostiene tu reclamación. Sin un buen informe, tu palabra vale poco frente a la valoración de la compañía.
En lesiones leves y claras muchas personas gestionan solas el perjuicio temporal. Pero en cuanto hay secuelas, incapacidad laboral o discusión sobre la culpa, el asesoramiento de un abogado especializado suele compensar de sobra su coste, porque la diferencia entre lo ofertado y lo que corresponde acostumbra a ser grande. No aceptes ni firmes un finiquito el mismo día que te lo presentan sin haberlo revisado con calma.
Errores que reducen tu indemnización
Plazos que no puedes dejar pasar
El derecho a reclamar por lesiones de tráfico prescribe, es decir, caduca si tardas demasiado. La regla general es de un año desde que las lesiones quedan estabilizadas (no desde el accidente, sino desde el alta con secuelas conocidas). Ese plazo se puede interrumpir con una reclamación por escrito, lo que reinicia la cuenta. Por eso conviene reclamar formalmente cuanto antes y conservar el justificante del envío. Ante la duda sobre plazos y requisitos, la referencia oficial es la propia ley en boe.es y la información de mjusticia.gob.es.
Dudas habituales
¿La cifra de la calculadora es lo que voy a cobrar?
No. Es una estimación solo del perjuicio temporal (los días de recuperación). Tu indemnización real puede incluir secuelas, gastos y lucro cesante, y el grado exacto de cada día lo fija el informe médico, no una app.
¿Cobro aunque el esguince no deje secuela?
Sí. La inmensa mayoría de esguinces cervicales curan sin secuela y se indemnizan por los días de recuperación, siempre que un informe médico concluyente acredite la lesión y su relación con el accidente.
¿Puedo reclamar si tuve algo de culpa?
Depende. Si la culpa es compartida, la indemnización puede reducirse en proporción, pero no siempre se pierde por completo. Conviene que un profesional valore el reparto de responsabilidad.
¿Cuánto tarda en pagar la aseguradora?
La ley le da tres meses desde tu reclamación previa para emitir la oferta motivada. Si se retrasa sin justificación, puede acabar pagando intereses de demora además de la indemnización.
¿Me interesa aceptar la primera oferta?
Solo si has comprobado que cubre todas las partidas y coincide con un informe pericial. En casos con secuelas, las primeras ofertas suelen quedarse cortas. Nunca firmes un finiquito el mismo día sin revisarlo.
¿Los importes del baremo son los mismos cada año?
No, se actualizan anualmente. En 2026 subieron un 2,9%. Las cuantías oficiales las publica la DGSFP en el BOE, así que un accidente idéntico se indemniza distinto según el año.
¿Necesito abogado obligatoriamente?
No es obligatorio para lesiones leves y claras. Pero en cuanto hay secuelas, incapacidad o discusión sobre la culpa, un abogado especializado suele conseguir bastante más de lo que compensa su coste.
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Antes de aceptar una cifra, ponle números a tu caso
El baremo de tráfico existe precisamente para que una lesión no valga lo que decida la aseguradora, sino lo que marcan unas tablas públicas y actualizadas. Usa la calculadora de esta página para hacerte una idea del perjuicio temporal, entiende que las secuelas y el lucro cesante van aparte, guarda cada informe y cada factura, y no cierres nada antes del alta médica. Con esa base, sabrás si la oferta que te llega es razonable o si merece la pena pedir un informe pericial y reclamar más. La cifra oficial de cada partida cambia cada año, así que confírmala siempre en las fuentes públicas antes de decidir.
Contenido revisado en septiembre de 2026. Guía informativa e independiente; para tu caso concreto confirma siempre las condiciones en tu póliza o con la aseguradora.
Fuentes y dónde comprobarlo
Las normas y los plazos cambian. Antes de actuar, contrasta los datos con la fuente oficial y con las condiciones de tu póliza:
