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Llevas veintiuna semanas de embarazo, la matrona te ha dado luz verde y tienes un fin de semana largo en Lisboa reservado para dentro de seis semanas. Entras a contratar el seguro de viaje, indicas tu situación y el comparador hace una de tres cosas: te deja seguir sin decir nada, te avisa de que el embarazo queda excluido o te ofrece una cobertura con una semana límite que no sabes si te sirve. Mientras tanto, la aerolínea habla de otra semana distinta y tu médico de una tercera.

La respuesta corta sobre el seguro de viaje para embarazadas es incómoda: no existe una semana única. Lo habitual es que las pólizas cubran las complicaciones imprevistas del embarazo hasta un tope de gestación que, según las condiciones públicas de distintos productos, se mueve entre la semana 24 y la 32, y que dejen fuera casi siempre los controles rutinarios y el parto. Pero ese tope lo fija cada producto, de modo que la única cifra que vale es la que figura en tu condicionado.

A esa semana se le suman otras dos que funcionan por su cuenta: la de la aerolínea (certificado médico desde la semana 28 y tope hacia la 36 en embarazo único, 32 en múltiple, en las compañías que lo publican) y la de tu equipo médico, que es la que de verdad manda. Esta guía ordena los tres relojes, explica qué suele cubrir y qué suele excluir una póliza, qué aporta la Tarjeta Sanitaria Europea, qué pasa si el parto se adelanta lejos de casa y qué errores cuestan dinero. Es información general y orientativa; no sustituye el consejo de tu ginecólogo o matrona y, para tu caso concreto, conviene confirmar con tu aseguradora o con un profesional.

Infografía con tres cifras orientativas: la semana 24 como tope habitual de algunas pólizas para complicaciones imprevistas, la semana 28 desde la que las aerolíneas piden certificado médico y la semana 36 como tope para volar, 32 en embarazo múltiple.
Póliza, aerolínea y médico usan semanas distintas, y conviene comprobar las tres.

Seguro de viaje para embarazadas: hasta qué semana cubre y por qué no hay una cifra única

Un seguro de viaje no se contrata contra "el embarazo", sino contra hechos imprevistos durante el viaje. Por eso muchas pólizas tratan la gestación como una situación conocida y la dejan fuera de las coberturas generales, salvo una excepción concreta: las complicaciones imprevistas, es decir, lo que surge sin que nadie pudiera anticiparlo. Esa excepción siempre trae un límite de semanas, y ahí empiezan las diferencias.

Comparando las condiciones que publican corredores y aseguradoras, aparecen límites de 24 semanas en unos productos, de 26 en otros y de hasta 29 o 32 en alguno más; incluso hay pólizas generalistas que excluyen cualquier gasto relacionado con el embarazo. Son referencias orientativas, no una norma, y pueden haber cambiado cuando leas esto. Lo prudente es tratar cualquier cifra de internet como una pista para saber qué preguntar, no como una garantía.

¿Por qué varían tanto? Porque cada aseguradora decide cuánto riesgo obstétrico quiere asumir. A medida que avanza la gestación crece la probabilidad de un parto prematuro o de una hospitalización larga, que es el escenario más caro, y algunas compañías prefieren cortar pronto la cobertura mientras otras la alargan a cambio de más prima o de condiciones adicionales. Ninguna de las dos posturas es "la correcta": lo importante es saber cuál has firmado.

La gestación en una línea: dónde caen los tres relojes

Semanas 1 a 40. Las marcas son orientativas y dependen de cada póliza y cada compañía.

1.er trimestre2.º trimestre3.er trimestre
24
28
32
36
Semana 24 a 32: tope habitual, según el producto, hasta el que algunas pólizas cubren complicaciones imprevistas.
Semana 28: a partir de aquí muchas aerolíneas piden certificado médico para volar.
Semana 32 y 36: límite de vuelo en embarazo múltiple (32) y único (36 o 35 según compañía), con matices.

Referencias recogidas de condiciones públicas de aerolíneas y aseguradoras; confirma las vigentes en tu caso.

Tres relojes que no marcan la misma hora: póliza, aerolínea y médico

El error más común es mezclar las tres semanas como si fueran una sola. El reloj de la póliza dice hasta cuándo te cubren una complicación imprevista. El de la aerolínea dice hasta cuándo te dejan subir al avión y con qué papel. El del médico dice si, con tu embarazo concreto, viajar es razonable, y puede ser más estricto que los otros dos si hay antecedentes, un embarazo gemelar o cualquier signo de riesgo.

Que la aerolínea te deje volar no significa que el seguro te cubra, y al revés. Una embarazada de 30 semanas con certificado en regla puede embarcar sin problema en muchas compañías y, a la vez, estar fuera del tope de la póliza, de manera que una complicación en destino correría por su cuenta. Por eso conviene fijar primero la fecha de regreso (no solo la de ida) y comprobar que ambas caen dentro de los tres márgenes.

Las tres semanas que se repiten (orientativas)

24Semana en la que acaban, en algunos productos, las complicaciones imprevistas cubiertas
28Semana desde la que muchas aerolíneas exigen certificado médico para volar
36Tope habitual para volar en embarazo único (32 en múltiple), según compañía

Cifras orientativas tomadas de condiciones públicas. Comprueba las vigentes en tu póliza y en tu aerolínea antes de comprar.

Qué suele cubrir y qué suele excluir: complicación imprevista frente a control rutinario y parto

La frontera que más importa no es la semana, sino la naturaleza del acto médico. Una póliza de viaje que admite el embarazo lo hace casi siempre para la urgencia no prevista, nunca para el seguimiento programado de la gestación. Entender esa diferencia evita buena parte de los rechazos.

Dónde suele caer cada situación

Suele entrar (con límite de semanas)
  • Urgencia no prevista en el embarazo: sangrado, dolor intenso, amenaza de aborto o de parto prematuro.
  • Hospitalización derivada de una complicación imprevista.
  • Cancelación del viaje por complicación grave que obliga a reposo o ingreso, si se contrató esa cobertura.
  • Repatriación sanitaria cuando el médico del seguro la considera necesaria.
Suele quedar fuera
  • Controles rutinarios: ecografías, analíticas, revisiones y visitas programadas.
  • El parto en destino y la atención al recién nacido, salvo condiciones muy concretas.
  • Embarazo de riesgo conocido o con reposo prescrito antes de contratar.
  • Interrupción voluntaria y, en bastantes pólizas, complicaciones tras reproducción asistida.

Esquema general basado en condiciones públicas; cada póliza redacta estos supuestos a su manera y tu condicionado manda.

Qué cuenta como complicación imprevista

El concepto clave es "imprevista". Un sangrado inesperado en la semana 20, una crisis de vómitos que obliga a ingresar o un cuadro que el médico del seguro califica como urgente suelen encajar. Una molestia que ya estaba en tu historial, un reposo que te recomendaron la semana anterior o una amenaza previa de parto prematuro encajan mucho peor, porque la póliza las considera conocidas antes de viajar. De ahí la importancia de hablar con tu médico antes de contratar y de guardar su informe.

Por qué los controles rutinarios no se pagan

Una revisión programada no es un imprevisto: sabías que iba a ocurrir. Si viajas varios meses (un Erasmus, un destino de trabajo) y necesitas seguimiento de embarazo, un seguro de viaje no es la herramienta; lo que se busca entonces es un seguro de salud con maternidad o un sistema sanitario público accesible. Para el caso de España, tienes la guía sobre seguro de salud para embarazo y parto: carencias y plazos.

Qué cambia semana a semana: tabla por trimestre

Esta tabla junta lo que suele repetirse en cada tramo de la gestación. No sustituye ninguna condición real, pero te da un mapa para saber qué preguntar en cada momento.

Viajar embarazada por tramos de gestación

TramoSeguro de viajeAerolíneaQué conviene hacer
Semanas 1 a 13Cubre complicaciones imprevistas en bastantes productos, con mayor riesgo de rechazo si hay antecedentesSin certificado en generalValorar con el médico el viaje, sobre todo si hay náuseas intensas o riesgo de aborto
Semanas 14 a 24Es el tramo que más pólizas cubren, con la semana 24 como tope en algunasSin certificado en generalSuele ser la ventana más cómoda; contratar con la fecha de parto declarada
Semanas 25 a 27Depende del producto: algunos cubren hasta aquí, otros ya noSin certificado en la mayoríaComprobar la semana tope de la póliza para ida y vuelta
Semanas 28 a 32Pocos productos cubren complicacionesCertificado médico habitual; tope en embarazo múltiple hacia la 32Pedir certificado actualizado; confirmar por escrito el límite de la póliza
Semanas 33 a 35Lo normal es que no haya cobertura de complicacionesCertificado y, en algunas compañías, tope en la 35Evitar viajes lejos de tu hospital de referencia salvo indicación médica
Semana 36 en adelanteFuera de cobertura casi siempreMuchas compañías no permiten volarPriorizar el parto cerca de casa y de tu equipo médico

Esquema orientativo basado en condiciones públicas; los límites exactos los fija cada producto y cada compañía.

Aerolíneas, límites de semanas y certificado médico para viajar embarazada

Las compañías aéreas aplican sus propias reglas y, aunque se parecen, no son idénticas. El patrón más habitual, según la información que publican, es: sin papeles hasta la semana 27 o 28, certificado médico a partir de ahí y prohibición de volar desde la semana 36 en embarazo único (la 32 en múltiple sin complicaciones). Un detalle importante: la regla se aplica a todos los vuelos del billete, así que el de vuelta también debe cumplirla.

Qué publican algunas aerolíneas (consultado en octubre de 2026)

CompañíaSin certificadoCon certificadoTope para volar
VuelingHasta la semana 27Semanas 28 a 35, con permiso original del médico, validez, número de colegiado y firmaDesde la 36 (32 si es múltiple y sin complicaciones)
RyanairHasta la semana 27Desde la 28, con carta de aptitud para volar fechada pocas semanas antes del vuelo (el modelo de la compañía habla de dos)No viaja pasada la 36 (32 en múltiple)
easyJetNo lo exige en embarazo sin complicaciones, según la información consultadaRecomienda consultar al médico si ha habido complicacionesHasta el final de la semana 35 (32 en múltiple), con ida y vuelta dentro del plazo
IberiaSin autorización antes de la semana 28Consultar el procedimiento de la compañíaDesde la 36 (32 en múltiple) hace falta autorización de su servicio médico

Las compañías cambian estas reglas sin avisar y cada una tiene su propio formulario. Comprueba el texto vigente en su web o por teléfono antes de comprar el billete.

Cómo debe ser el certificado médico

Casi todas las compañías piden lo mismo: documento de tu médico o matrona que confirme las semanas de gestación, la fecha prevista de parto, que el embarazo transcurre sin complicaciones y que no hay impedimento para volar. Además suele tener que llevar nombre, número de colegiado y firma, y tener una fecha cercana al vuelo. Si tu viaje se alarga, necesitarás que cubra la vuelta o un segundo certificado. Pregunta con tiempo si tiene algún coste y cuánto tarda en emitirse, porque no siempre se da en el momento.

Largo radio, embarazo múltiple y otros casos que cambian las reglas

Las cifras anteriores se refieren a vuelos normales y embarazos sin complicaciones. En embarazo múltiple el tope baja, y en vuelos de muy larga duración algunas compañías pueden adelantar el límite o pedir condiciones adicionales, por lo que conviene preguntar por escrito. Y si la gestación tiene complicaciones, ninguna regla general sustituye lo que indique tu médico: puede que viajar no sea aconsejable en ningún momento.

Tener el certificado no te convierte en "asegurada": que la compañía te deje volar y que tu póliza cubra una complicación en destino son cuestiones separadas. Si el vuelo se cancela o lo pierdes por un problema de embarazo, además, entra en juego la cobertura de cancelación de la póliza; para ver cuándo se activa por enfermedad, tienes la guía de cancelación por enfermedad.

La Tarjeta Sanitaria Europea en el embarazo: lo que sí cubre y lo que no

Si viajas a un país de la Unión Europea, el Espacio Económico Europeo o Suiza, la Tarjeta Sanitaria Europea (TSE) es una base real. Según el portal oficial Tu Europa, cubre cualquier atención o tratamiento que no pueda posponerse durante una estancia temporal, y entre los ejemplos figuran expresamente los controles prenatales y el parto no planificado durante el viaje. Es decir, no es un seguro, pero te sitúa dentro del sistema público del país en las mismas condiciones que a un residente asegurado.

Que cubra los controles no significa que la visita sea sencilla: quien decide si algo es necesario es el profesional sanitario del país de destino, teniendo en cuenta tu estado de salud y la duración de la estancia, y se aplica lo que ese país cobre como copago a sus propios asegurados. El marco legal es el Reglamento (CE) n.º 883/2004 de coordinación de la Seguridad Social, cuyo artículo 19 regula la atención durante una estancia temporal y el 20 el tratamiento programado.

Lo que la TSE no hace por ti

La TSE no cubre la sanidad privada, ni la repatriación sanitaria, ni los gastos de viaje, ni la cancelación. Tampoco sirve para ir a dar a luz a otro país: el parto planificado fuera exige una autorización previa de tu sistema de salud (el llamado documento portátil S2). Tampoco ayuda fuera de la UE: en Reino Unido o en Estados Unidos funcionan otros mecanismos o ninguno. Si te sirve de referencia, la guía ¿Basta la TSE o necesito un seguro de viaje? detalla la frontera, y la de Reino Unido explica el caso británico.

La combinación más razonable en Europa suele ser TSE para la asistencia pública y seguro de viaje para lo que la TSE no toca: traslado, repatriación, clínica privada si no hay alternativa pública cercana y cancelación. Y en un destino fuera del espacio europeo, el seguro pasa de complemento a pieza central, como se explica en la guía de seguro de viaje a EE. UU.

Parto en el extranjero: si se adelanta lejos de casa

Imagina que estás de 33 semanas en un viaje de trabajo y rompes aguas en un país europeo. Es el escenario que nadie contrata a propósito, pero que explica por qué las semanas importan. La primera consecuencia práctica es que, con una póliza que excluye el parto, la hospitalización de la madre y especialmente la del recién nacido prematuro pueden recaer en ti, y esos importes en el extranjero pueden ser muy elevados.

Si se produce, el orden razonable es este: pedir ayuda médica urgente en el centro público más cercano, avisar a la asistencia de la aseguradora (el teléfono suele ser 24 horas) incluso si crees que no te cubren, presentar la TSE si estás en la UE y guardar todos los informes y facturas. En la guía cómo usar el seguro de viaje si enfermas en el extranjero tienes el procedimiento general.

Qué pasa con el bebé

El recién nacido no suele estar asegurado por la póliza de viaje de la madre: es una persona distinta, que no existía cuando se contrató. Además, los trámites del nacimiento (inscripción, documentación para el regreso) dependen del país y del consulado, y conviene consultarlos en el Ministerio de Asuntos Exteriores. Cuando la familia vuelve, la inclusión del bebé en el seguro de salud tiene sus propios plazos, que explicamos en seguro de salud para recién nacido.

Declarar el embarazo al contratar: el cuestionario y el artículo 10 de la Ley de Contrato de Seguro

Tentar a la suerte y no declarar el embarazo es la peor opción. El artículo 10 de la Ley de Contrato de Seguro obliga al tomador a comunicar las circunstancias que conoce y que influyen en la valoración del riesgo, según el cuestionario que le presente el asegurador; el asegurador puede rescindir el contrato en el plazo de un mes desde que conoce la inexactitud, y si el siniestro ya ha ocurrido puede reducir la prestación proporcionalmente o, si hubo dolo o culpa grave, quedar liberado del pago.

Traducido: si en el formulario hay una pregunta sobre embarazo y la contestas mal, el día que reclames una complicación puedes encontrarte con el rechazo del siniestro. Si no hay ninguna pregunta, tu obligación de declaración es más limitada, pero la póliza puede igualmente excluir lo relacionado con la gestación. Lo más seguro es contestar con exactitud y, si el seguro no admite el embarazo, buscar otro producto. Para ampliar, la guía Mentir en el cuestionario de salud explica el mecanismo y el texto de la ley.

Cuándo contratar y qué pasa con la cancelación

Una cobertura de cancelación suele proteger frente a causas sobrevenidas después de contratar. Si ya estás embarazada al reservar, esa gestación es conocida y lo que se cubre, cuando se cubre, es la complicación grave que aparece después. Contratar el seguro justo tras reservar, y no a última hora, deja más margen; el calendario completo está en cuándo contratar el seguro de viaje.

¿En qué semana estás? Un árbol de decisión para ordenar qué mirar

Elige tu situación y verás qué conviene comprobar. Es una guía orientativa, no una valoración médica ni una oferta de ninguna compañía.

¿Cuántas semanas tendrás el día de la vuelta?

Primer trimestre. Comprueba que la póliza admite el embarazo desde la primera semana y cómo trata las complicaciones tempranas. Pregunta a tu médico si el destino y el tipo de viaje son razonables, y valora un seguro con cancelación que contemple complicaciones graves.
Segundo trimestre, tramo más sencillo. Es el margen en el que más pólizas cubren complicaciones imprevistas. Lee la semana tope, declara el embarazo en el cuestionario y guarda el informe de tu médico. Las aerolíneas no suelen pedir papeles todavía.
Zona gris. Aquí depende de cada producto: algunos cubren hasta aquí y otros ya no. Confirma por escrito la semana límite, mira si cuenta la ida o la vuelta y ten preparado el certificado para la aerolínea si te acercas a la 28.
Poca cobertura y más papeles. Es poco habitual que haya cobertura de complicaciones. Necesitarás certificado médico para volar, con fecha cercana al vuelo, y conviene valorar con tu equipo médico si el viaje merece la pena. Si viajas igualmente, usa un destino con sanidad accesible.
Fuera de los márgenes habituales. Muchas aerolíneas no permiten volar desde la semana 36 en embarazo único (32 en múltiple) y las pólizas casi nunca cubren. Prioriza el parto cerca de tu hospital de referencia y habla con tu médico antes de plantear cualquier desplazamiento.

Destino y tipo de viaje: lo que el seguro no resuelve por ti

La cobertura es solo una parte de la decisión. Hay destinos en los que la propia embarazada debería replantearse el viaje con su médico: zonas con riesgo de enfermedades transmitidas por mosquitos, lugares sin hospital cercano con atención obstétrica, altitudes extremas o sitios donde la sanidad privada es la única opción y las facturas llegan sin freno. Estas valoraciones médicas son individuales y no las puede hacer un seguro ni esta guía.

Las vacunas son otro capítulo: algunas, de microorganismos vivos, no se recomiendan en el embarazo, y otras sí. El Ministerio de Sanidad publica recomendaciones para viajeros y existen centros de vacunación internacional donde puedes consultarlo con tiempo. Y para escoger el seguro según el destino, la herramienta de coberturas por destino ayuda a fijar los capitales médicos que tiene sentido pedir.

Un detalle práctico más: los viajes largos en coche, tren o avión aumentan la incomodidad y el riesgo circulatorio. Las pautas habituales de los servicios de obstetricia incluyen caminar cada cierto tiempo, hidratarse, valorar medias de compresión en vuelos largos y llevar el cinturón de seguridad por debajo del abdomen, sobre los muslos; tu matrona te dirá cuáles aplican a tu caso.

El orden de gestiones antes de salir, paso a paso

Cinco pasos, en este orden

1
Habla con tu médico o matrona

Confirma que viajar es razonable en tu caso y pide un informe breve con semanas y fecha prevista de parto.

Guarda el informe también en el móvil.
2
Fija las fechas de ida y de vuelta

Calcula las semanas que tendrás cada día de viaje, incluido el regreso, y compáralas con los topes de aerolínea y póliza.

Un margen de varias semanas respecto al tope reduce sorpresas.
3
Lee el condicionado de la póliza

Busca "embarazo", "gestación", "parto" y "complicaciones" y apunta la semana límite y las exclusiones.

Si algo no está claro, pregunta por escrito.
4
Contrata declarando tu situación

Responde con exactitud al cuestionario y conserva el contrato y las condiciones tal como estaban al firmar.

Guarda también el justificante de pago y la confirmación.
5
Prepara certificado, TSE y teléfonos

Certificado de la aerolínea con fecha adecuada, TSE si vas a la UE y teléfono de asistencia del seguro anotado fuera del móvil.

Lleva informe clínico y grupo sanguíneo.

Lista de comprobación para la maleta de papeles

  • Informe médico con semanas de gestación y fecha prevista de parto.
  • Certificado para la aerolínea, con la fecha y los datos que pide la compañía.
  • Condiciones del seguro descargadas y semana límite marcada.
  • Tarjeta Sanitaria Europea en vigor si viajas por la UE, el EEE o Suiza.
  • Teléfono de asistencia 24 horas de la aseguradora anotado en papel.
  • Datos de tu hospital de referencia y de tu médico en España.
  • Medicación habitual y recetas con el nombre del principio activo.

Seis errores que se repiten al asegurar un viaje embarazada

E1

Mirar solo el tope del avión

Se piensa que, si la aerolínea deja volar con certificado, el seguro cubre. Son semanas distintas.

Solución: comprobar a la vez el tope de póliza y el de aerolínea.
E2

Olvidar el vuelo de vuelta

El regreso se hace con más semanas y puede quedar fuera de la cobertura o del permiso de vuelo.

Solución: calcular las semanas el día del retorno.
E3

Esperar que cubra controles y parto

Se cuenta con que paguen revisiones o el parto y la póliza solo atiende imprevistos.

Solución: leer la exclusión y, si hace falta seguimiento, usar sanidad pública o un seguro de salud.
E4

No declarar el embarazo

Se omite para evitar recargos o rechazos y el siniestro se discute después.

Solución: contestar con exactitud el cuestionario (art. 10 LCS).
E5

Dar la TSE por suficiente

Se viaja a Europa con la tarjeta y sin póliza, y el traslado o la clínica privada quedan sin cubrir.

Solución: usar la TSE como base y el seguro para lo que no toca.
E6

Viajar con un reposo ya indicado

La complicación que el médico ya había advertido es "conocida" y suele quedar excluida.

Solución: consultar antes de reservar y, ante un reposo, replantear el viaje.
Aviso para verificar: las semanas límite de las pólizas y las normas de las aerolíneas cambian con frecuencia y se han recogido de información pública, no de contratos concretos. Esta guía da criterios y órdenes de magnitud, no condiciones vigentes de ninguna compañía. Antes de pagar o de volar, confirma por escrito las condiciones de tu caso.

Dudas habituales sobre el seguro de viaje durante el embarazo

¿Hasta qué semana de embarazo cubre un seguro de viaje?
No hay una semana única. En las condiciones públicas consultadas, el tope para complicaciones imprevistas se mueve entre la semana 24 y la 32 según el producto, y algunas pólizas excluyen directamente el embarazo. Lo que vale es la semana escrita en tu condicionado, y conviene pedirla por escrito.
¿Cubre el seguro de viaje un parto en el extranjero?
Lo habitual es que no: el parto en destino y la atención al recién nacido suelen estar excluidos. En un país de la UE, la TSE cubre el parto no planificado en el sistema público, pero no la sanidad privada ni la repatriación. Comprueba las condiciones concretas de tu póliza.
¿Necesito certificado médico para viajar en avión estando embarazada?
Depende de la compañía y de las semanas. Lo más común es que se pida a partir de la semana 28, con fecha cercana al vuelo y datos del médico, y que no se permita volar desde la semana 36 (32 en múltiple). Algunas compañías no lo exigen en embarazos sin complicaciones. Consulta el texto vigente de la tuya.
¿Qué complicaciones del embarazo suele cubrir el seguro de viaje?
Las imprevistas: sangrados inesperados, amenazas de aborto o de parto prematuro o cuadros que requieren ingreso urgente, dentro del tope de semanas del producto. Quedan fuera las situaciones conocidas antes de viajar, como un reposo ya prescrito, y los controles rutinarios.
¿Y si el embarazo es múltiple o de riesgo?
Las reglas se endurecen: el tope de vuelo baja hacia la semana 32 y muchas pólizas excluyen el embarazo de riesgo. Aquí manda tu médico, que puede desaconsejar el viaje con independencia de lo que permitan aerolínea y aseguradora.
¿Vale la TSE como seguro de viaje si estoy embarazada?
Es una buena base en la UE, el EEE y Suiza, porque cubre la atención que no puede posponerse incluidos los controles prenatales, pero no es un seguro: no paga la sanidad privada, ni la repatriación sanitaria, ni la cancelación del viaje. Lo razonable es combinarla con una póliza.
¿Qué hago si me niegan la cobertura de una complicación?
Pide el rechazo por escrito con la cláusula en la que se basan, revisa si la semana, la fecha y lo que declaraste encajan y reclama primero al servicio de atención al cliente. Si no hay solución, puedes acudir a la DGSFP. La guía Reclamar al seguro de viaje detalla los pasos.

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Si alguna de las fechas cae fuera, el consejo más económico suele ser mover el viaje antes que forzar una cobertura que no existe. Y si decides viajar, hazlo con el condicionado leído, la TSE a mano si vas por Europa y el teléfono de asistencia anotado: pocas cosas dan tanta tranquilidad como saber, antes de salir, a quién llamar y qué te va a cubrir.

Fuentes y dónde comprobarlo

Publicado por
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Redacción Asegurazo
Proyecto editorial independiente sobre seguros
Explicamos los seguros en Espana con lenguaje claro, apoyandonos en la legislacion vigente (Ley 50/1980 de Contrato de Seguro), en las condiciones generales de las polizas y en fuentes oficiales como la DGSFP y el Consorcio de Compensacion de Seguros. No somos aseguradora ni correduria. Mas sobre el proyecto.

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